Terminología y escritura en tiempos de COVID-19

CorSalud 2020 Abr-Jun;12(2):184-188



ARTÍCULO ESPECIAL

Terminología y escritura en tiempos de COVID-19

Terminology and writing in COVID-19 times

MSc. Yurima Hernández de la Rosa1ORCID, Lic. Lídice López Díaz1ORCID y Dr. Elvis F. López Rodríguez2ORCID
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  1. Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas de Villa Clara. Santa Clara, Villa Clara, Cuba.

  2. Hospital Universitario Dr. Celestino Hernández Robau. Santa Clara, Villa Clara, Cuba.

Correspondencia: Y Hernández de la Rosa. CPICM-VC. Univ. de Ciencias Médicas de Villa Clara. Carretera Acueducto y Circunvalación. Santa Clara 50200. Villa Clara, Cub. Correo electrónico: yurimahr@infomed.sld.cu



Palabras clave: COVID-19, Terminología, Lenguaje

Key words: COVID-19, Terminology, Language


Abreviaturas
DPD: Diccionario panhispánico de dudas
DTM: Diccionario de Términos Médicos
OMS: Organización Mundial de la Salud
RAE: Real Academia Española

Separador



Antes de comenzar queremos «saludar» de manera especial a la comunidad de científicos que combaten hoy esta gran pandemia, sobre todo porque parece que este verbo ha mutado también con el coronavirus1, esto último lo leímos en la sección Noticias al día del sitio Fundéu BBVA (Fundación del español urgente, Madrid), creado en 2005, bajo el patrocinio y asesoramiento de la Real Academia Española para velar por el buen uso del idioma español en los medios de comunicación, principalmente los informativos. Paradójicamente este término proviene del latín salutare, con el significado de “desear salud” o “decir salud”, actualmente esta palabra y los gestos asociados a ella han pasado al extremo opuesto de su significado, hasta el punto de que ahora mismo un saludo es sinónimo de “quitar salud” a través de un contagio, en lugar de darla u ofrecerla1.
Cuando en enero de 2020, el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 (severe acute respiratory syndrome coronavirus 2) era oficialmente reconocido por las autoridades chinas como el agente causal de una serie de casos previos de neumonía diagnosticados en Wuhan, China, y la enfermedad que producía este virus, nombrada, en su idioma original, Novel Coronavirus Infectious Disease 2019 –de donde surge su conocido acrónimo COVID-19–, fuera declarada, el mismo mes, por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una emergencia de salud pública internacional, y como una pandemia en marzo siguiente2, nadie imaginaba la avalancha de nuevos términos y de otros de uso no muy frecuente que comenzarían a pulular en la comunidad sanitaria.
La Real Academia Española (RAE) señalaba en su plataforma on-line que las situaciones excepcionales generan palabras nuevas que pueden llegar a ser efímeras; no obstante, apunta que hay otras que serán recordadas porque han entrado en nuestra conversación diaria3.
Con el objetivo de comunicar bien, ante las disímiles maneras que medios de prensa usan indistintamente de algunos de los términos asociados al actual contexto mundial, mostramos algunas de las propuestas ya acuñadas que constituirán referencia obligada de nuestros profesionales de la salud.

Coronavirus
Dicha voz se escribe en una sola palabra y con minúscula inicial si se usa como el nombre común del virus o, por metonimia de la enfermedad. Es invariable en plural. El calificativo viene del parecido de la parte exterior del virus con la corona solar; y es un nombre común tomado del latín científico e inscrito en el Diccionario de Términos Médicos (DTM) de la Real Academia Nacional de Medicina (España)3.

¿COVID-19 o Covid-19?
La OMS ha propuesto este acrónimo tomando las abreviaciones del inglés de las palabras Corona, Virus y Disease –cuyo significado en español es enfermedad–, mientras que el número tras el guion viene de los dos últimos dígitos del año 2019. Al ser un acrónimo de reciente creación no está lexicalizado aún, por lo que lo indicado es la escritura en mayúscula de todas sus letras. En caso de que con el tiempo llegara a convertirse en el nombre común de la enfermedad, la escritura sería toda en minúsculas: covid-193.
Esta identificación se aplica a la enfermedad, no al virus, al que el Comité Internacional de Taxonomía de Virus ha denominado como SARS-CoV-2.

COVID-19: ¿él o ella?
Según la RAE el uso de ambos géneros es válido: el acrónimo COVID-19 se usa normalmente en masculino por el influjo del género de la voz coronavirus, y de otras enfermedades víricas que toman por metonimia el nombre del virus que las causa; asimismo, el uso en femenino está justificado por ser enfermedad (disease, en inglés) el núcleo del acrónimo producto de Corona, Virus y Disease3.

Epidemia y pandemia, diferencias
La RAE y el DTM de la Real Academia Nacional de Medicina establecen la distinción tradicional entre los términos epidemia y pandemia: el primero se refiere a una enfermedad que se propaga por un país durante algún tiempo, mientras que el segundo es indicado cuando la enfermedad se extiende a otros países4.
Por tanto, para referirse a la propagación del nuevo coronavirus y de las infecciones que provoca sería posible utilizar, en general, el término pandemia, puesto que, según el Panel COVID-19 del Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.), hasta el 2 de junio de 2020 se habían detectado personas infectadas por el virus en 188 países5.
No obstante, la OMS prefiere emplear pandemia solo cuando una nueva enfermedad grave se ha propagado por todas las zonas sanitarias del mundo. Entre tanto considera más apropiado emplear la expresión epidemia o, en un contexto más técnico, emergencia de salud pública de preocupación internacional (PHEIC, por sus siglas en inglés). Se recuerda asimismo que las expresiones pandemia global y pandemia mundial no se consideran redundancias incorrectas4.

Epicentro del foco del virus, expresión redundante
Se aconseja hablar del foco del virus o el epicentro del virus, mejor que de «el epicentro del foco del virus», que reitera en exceso la misma información4.
Las instituciones también se han pronunciado, desde su escenario, en compartir aquellas cuestiones lingüísticas que pueden interesar a cualquier país de habla hispana.

Cuarentena, significado El término cuarentena, tal y como indica el Diccionario de la lengua española, es un ‘aislamiento preventivo al que se somete durante un período de tiempo, por razones sanitarias, a personas o animales’; de modo que no necesariamente implica un período de 40 días4.

Enfrentarse a o enfrentarse con, no enfrentarse ante
Enfrentarse, con el significado de ‘hacer frente a alguien o algo, especialmente a un problema o peligro’, se emplea con las preposiciones a o con, por lo que se desaconseja la forma «enfrentarse ante».
De acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas (DPD), el verbo enfrentar puede emplearse sin preposición alguna o, más frecuentemente, con el pronombre se y un complemento introducido por con o a. Nunca “nuestra generación se enfrenta ante un reto…”6.

Medicamentos: mayúscula y minúscula7
Los nombres comerciales de los medicamentos se escriben con inicial mayúscula, pero los nombres de los principios activos con los que se producen se escriben en minúscula.
En los medios de comunicación se vacila en la escritura de los medicamentos, como se muestra en los siguientes ejemplos: «China registra buenos resultados con Favipiravir, un antigripal usado contra el coronavirus», «Seis alternativas naturales al Ibuprofeno» o «Los dos se colocan con “captagon”, la droga de moda en Oriente Medio».
Tal como explica la Ortografía académica, «los nombres de los principios activos de las medicinas, es decir, el medicamento propiamente dicho, son comunes y se escriben con minúscula inicial»; en cambio, «los nombres comerciales registrados de los medicamentos, al igual que sucede con las marcas, son nombres propios y deben escribirse con mayúscula inicial». En ninguno de estos dos casos son necesarias las comillas o la cursiva.
Así, el paracetamol o acetaminofén es uno de los componentes del Panadol, el Gelocatil o el Atamel; el favipiravir se comercializa con la marca Avigan; la fenetilina se comercializa con los nombres de Captagon, Biocapton y Fitton; la amoxicilina tiene los nombres comerciales de Amoxil y Trimox, entre otros; la povidona es la base del Betadine, el Isodine o el Pervinox; el clorazepato es Tranxene y Tranxilium; el almagato es Almax.
También se escriben en minúscula las marcas que han dejado de funcionar como tales y que ya se emplean con valor genérico, como curitas o tiritas para los apósitos adhesivos y aspirina para el ácido acetilsalicílico. Por otra parte, se recomienda mantener la mayúscula de la marca comercial cuando se hace referencia a las cápsulas, grageas, porciones o dosis del medicamento con ese nombre propio: un Nolotil.
En consecuencia, en los ejemplos anteriores habría sido mejor escribir «China registra buenos resultados con favipiravir, un antigripal usado contra el coronavirus», «Seis alternativas naturales al ibuprofeno» y «Los dos se colocan con Captagon, la droga de moda en Oriente Medio».

Infección, no infectación8
El término infección, y no infectación, es el adecuado para aludir a la invasión de un ser vivo por un microorganismo patógeno, como un virus o una bacteria. Tal como explica el DPD, el sustantivo que corresponde al verbo infectar y que se refiere a la invasión de microorganismos patógenos como virus o bacterias es infección, no infectación.
Según esta obra, se trataría de un cruce entre infección y otra voz similar, infestación, aunque de significado distinto, pues esta última alude a una invasión en forma de plaga de gran cantidad de individuos de una misma especie, como en «La infestación de piojos preocupa a las escuelas».
En el caso del verbo desinfectar (‘quitar a algo la infección o la propiedad de causarla, destruyendo los gérmenes nocivos o evitando su desarrollo’), el Diccionario académico acepta las formas desinfección y desinfectación, si bien prefiere la primera.

Volver a la nueva normalidad9
Esa secuencia de palabras, en efecto, puede resultar paradójica. Probablemente, el mensaje que se pretende expresar es que se va a recuperar la normalidad, si bien esta normalidad no va a ser la que conocíamos, sino una diferente. Para sintetizar, se acaba diciendo «volver a la nueva normalidad», giro que encierra la anomalía que señala: se afirma que se vuelve a un estado novedoso.
Esta dificultad podría evitarse con un cambio pequeño: volver a una normalidad nueva. Esta secuencia resulta preferible, ya que, por un lado, se sustituye el artículo determinado «la» por el indeterminado «una», de modo que la normalidad a la que se hace referencia se trata de un modo más inespecífico, que hace oportuno algún tipo de precisión posterior; por otro, a continuación, justamente a fin de concretar cómo va a ser esa normalidad, el adjetivo se pospone al sustantivo, adquiriendo así todo su valor calificativo: hablamos de una normalidad novedosa, distinta, no la que conocíamos.
En este sentido, conviene recordar que la anteposición del adjetivo tiende a interpretarse en español como un epíteto, esto es, como una información consabida o no restrictiva: en la blanca nieve, el adjetivo no aporta información nueva, mientras que en la nieve blanca el adjetivo puede servir para distinguir entre esta y la que ya está gris por las pisadas o rodadas de los vehículos.
En cualquier caso, cabe añadir que esta misma idea podría haberse expresado recurriendo a otros verbos, como alcanzar la nueva normalidad o llegar a una normalidad nueva.

Tasa de mortalidad y tasa de letalidad, diferencia10 La tasa de mortalidad se calcula tomando como referencia a la población total, mientras que la de letalidad solo tiene en cuenta a las personas afectadas por una determinada enfermedad, por lo que no conviene confundir ambas expresiones.
El DTM, de la Real Academia Nacional de Medicina, define (tasa de) mortalidad como la ‘proporción entre el número de fallecidos en una población durante un determinado período de tiempo y la población total en ese mismo período’ y (tasa de) letalidad como el ‘cociente entre el número de fallecimientos a causa de una determinada enfermedad en un período de tiempo y el número de afectados por esa misma enfermedad en ese mismo período’.
Esta misma obra señala que, para referirse a la tasa de letalidad, también es posible hablar de la tasa de mortalidad específica.

PCR: femenino o masculino11
La sigla inglesa PCR se desarrolla como polymerase chain reaction, que equivale en español a reacción en cadena de la polimerasa. El núcleo de esta expresión, como se ve, es el sustantivo femenino reacción y, por tanto, lo normal es hablar de «la PCR».
Lo que ocurre es que se está utilizando esta sigla no para referirse a esta técnica de biología molecular, sino a las pruebas o los test que se llevan a cabo con ella. De hecho, es habitual encontrar las estructuras en aposición prueba PCR y test PCR. De este uso en aposición se da el salto a hablar de la PCR y el PCR, omitiendo los sustantivos prueba y test, respectivamente. Con ese significado, pues, pueden considerarse válidos tanto los usos en masculino como en femenino.
En cualquier caso, puede considerarse un uso metonímico válido, en el que se emplea el nombre de una técnica para referirse a la prueba o el test que se realiza con ella.

Escenario, uso y abuso12
El sustantivo escenario, que, entre otras cosas, significa ‘posibilidades o perspectivas de un hecho o de una situación’, tiene sinónimos en español, por lo que, si bien su empleo no puede censurarse, podría llegar a ser un término del que se abuse estos días en aquellas informaciones que tratan de abordar las múltiples situaciones posibles o probables en el desarrollo de la actual pandemia.
Para ofrecer alternativas de redacción, se recuerda que en algunos casos es posible suprimir el término escenario sin que la oración, en rigor, cambie de sentido. Ejemplo, «Londres se prepara para un escenario de colapso sanitario», se puede optar por «Londres se prepara para el colapso sanitario».
En otras oraciones pueden usarse voces de significado similar como posibilidad, hipótesis, supuesto, caso, entre otras. Así, «El mejor escenario para EE. UU. podría ser 240 000 muertos…», «En el mejor de los casos, EE. UU. podría tener 240 000 muertos».

Distanciamiento físico y distanciamiento social
La expresión distanciamiento físico hace referencia a la mayor o menor lejanía entre las personas, que puede medirse en metros, mientras que distanciamiento social alude al grado de aislamiento de una persona o un colectivo en el seno de su sociedad.
Tanto distanciamiento físico como distanciamiento social son expresiones válidas y a menudo pueden estar relacionadas. Puede ocurrir, por ejemplo, que la falta de contacto, el espacio mínimo que ha de guardarse o la recomendación de permanecer confinados o teletrabajar (distanciamiento físico) provoquen aislamiento social. En este sentido, puede aducirse que el hecho de trasladar las relaciones sociales de un plano físico a uno virtual constituye al mismo tiempo un distanciamiento físico y social.
No obstante, pese a la cercanía semántica y su posible solapamiento en determinados contextos, conviene diferenciar ambas expresiones y optar por distanciamiento físico en aquellos casos en los que se apunta inequívocamente a los metros que se recomienda mantener entre dos trabajadores o clientes de un establecimiento, entre dos usuarios de un medio de transporte público o entre quienes comparten un parque, una vía pública o un recinto para jugar, correr, practicar un deporte o mantenerse en forma13.
Ahora sí ya podemos saludarlos, no con besos ni abrazos, afectos prohibidos para todos por el momento. El aislamiento social, traducido para muchos en el más acérrimo confinamiento hogareño, ha sido el responsable de la modificación del saludo en choque de codos, hombros o pies, por así decirlo, hay quienes han realizado propuestas más novedosas siempre en consonancia con el aluvión digital que ha generado todo este fenómeno. Aquí les va el nuestro: salud a todos y hasta pronto, resistiremos.


CONFLICTOS DE INTERESES

Los autores declaran que no existen conflictos de intereses.


BIBLIOGRAFÍA

  1. Fundéu BBVA [Internet]. Noticias del español. «Saludar», el verbo que muta con el coronavirus [publicado 4 May 2020]. Madrid: Fundación del español urgente; 2020 [citado 6 May 2020]. Disponible en: https://www.fundeu.es/noticia/saludar-el-verbo-que-muta-con-el-coronavirus

  2. Moreno-Martínez FL, Moreno-López FL, Oroz Moreno R. Repercusión cardiovascular de la infección por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 (COVID-19). CorSalud [Internet]. 2020 [citado 7 May 2020];12(1):3-17. Disponible en: http://www.revcorsalud.sld.cu/index.php/cors/article/view/588/1113

  3. Ávila Y. COVID-19, apuntes lingüísticos [publicado 30 Abr 2020]. Cubaperiodistas. La prensa de la prensa cubana [Internet]. Cuba: Departamento de Comunicación de la UPEC; 2020 [citado 8 May 2020]. Disponible en: https://www.cubaperiodistas.cu/index.php/2020/04/covid-19-apuntes-linguisticos

  4. Fundéu BBVA [Internet]. Recomendaciones. Coronavirus, claves de escritura [publicado 27 Feb 2020]. Madrid: Fundación del español urgente; 2020 [citado 9 May 2020]. Disponible en: https://www.fundeu.es/recomendacion/coronavirus-claves-de-escritura

  5. Coronavirus Resource Center [Internet]. COVID-19 Dashboard by the Center for Systems Science and Engineering (CSSE) at Johns Hopkins University (JHU). Johns Hopkins University of Medicine; 2020 [citado 07 Jun 2020]. Disponible en: https://coronavirus.jhu.edu/map.html

  6. Fundéu BBVA [Internet]. Recomendaciones. Enfrentarse a o enfrentarse con, no enfrentarse ante [publicado 9 Abr 2020]. Madrid: Fundación del español urgente; 2020 [citado 9 May 2020]. Disponible en: https://www.fundeu.es/recomendacion/enfrentarse-a-o-enfrentarse-con-no-enfrentarse-ante

  7. Fundéu BBVA [Internet]. Recomendaciones. Medicamentos: mayúscula y minúscula [publicado 2 Abr 2020]. Madrid: Fundación del español urgente; 2020 [citado 9 May 2020]. Disponible en: https://www.fundeu.es/recomendacion/medicamentos-mayuscula-y-minuscula

  8. Fundéu BBVA [Internet]. Recomendaciones: Infección, no infectación [publicado 30 Mar 2020]. Madrid: Fundación del español urgente; 2020 [citado 12 May 2020]. Disponible en: https://www.fundeu.es/recomendacion/infeccion-infectacion

  9. Fundéu BBVA [Internet]. Consultas. Volver a la nueva normalidad [publicado 29 Abr 2020]. Madrid: Fundación del español urgente; 2020 [citado 12 May 2020]. Disponible en: https://www.fundeu.es/consulta/volver-a-la-nueva-normalidad/

  10. Fundéu BBVA [Internet]. Recomendaciones. Tasa de mortalidad y tasa de letalidad, diferencia [publicado 23 Mar 2020]. Madrid: Fundación del español urgente; 2020 [citado 14 May 2020]. Disponible en: https://www.fundeu.es/recomendacion/tasa-de-mortalidad-y-tasa-de-letalidad-diferencia/

  11. Fundéu BBVA [Internet]. Consultas. PRC [publicado 23 Mar 2020]. Madrid: Fundación del español urgente; 2020 [citado 14 May 2020]. Disponible en: https://www.fundeu.es/consulta/pcr/

  12. Fundéu BBVA [Internet]. Recomendaciones. Escenario, uso y abuso [publicado 08 Abr 2020]. Madrid: Fundación del español urgente; 2020 [citado 18 May 2020]. Disponible en: https://www.fundeu.es/recomendacion/escenario-uso-y-abuso/

  13. Fundéu BBVA [Internet]. Recomendaciones. Distanciamiento físico y distanciamiento social, matices de significado [publicado 07 May 2020]. Madrid: Fundación del español urgente; 2020 [citado 26 May 2020]. Disponible en: https://www.fundeu.es/recomendacion/distanciamiento-fisico-y-distanciamiento-social-matices-de-significado/



Recibido: 8 de junio de 2020
Aceptado: 25 de junio de 2020



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